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Lipoaspiración
Su desarrollo fue uno de los grandes hitos dentro de la cirugía de los últimos años. Durante mucho tiempo los cirujanos intentaron con innumerables métodos eliminar tejido adiposo sin dejar grandes cicatrices. El fracaso fue la regla.
Recién a mediados de los 70' se utilizó por primera vez este método que consiste en aspirar tejido graso a través de cánulas conectadas a un sistema de vacío. Las incisiones son mínimas por lo que las cicatrices resultan imperceptibles. Es un excelente medio con que cuenta el cirujano y se obtienen resultados extraordinarios, pero el secreto es que esté correctamente indicado y ejecutado por un especialista con entrenamiento adecuado.
No es un método para adelgazar. Hay que seleccionar muy bien cada paciente. Está indicado para eliminar acúmulos adiposos localizados que no desaparecen ni con dieta ni con actividad física. En sus comienzos fue usado indiscriminadamente, en casos mal seleccionados y por manos inexpertas.
Es por eso que se obtenían resultados desastrosos e incluso algunos episodios desafortunados que tomaron dominio público y atemorizaron a la población, desacreditando injustamente a un excelente e ingenioso método. Se efectúa con anestesia local con sedación y no requiere internación. La recuperación post-operatoria es rápida, lo que permite el inicio de las tareas habituales en tres días.
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